El cliente
Hipervin es una plataforma SaaS diseñada para agencias de marketing que necesitan gestionar proyectos, clientes, equipos, contratos y reportes desde un solo lugar. Integra comunicación omnicanal con WhatsApp, gestión de gastos, base de conocimiento y reclutamiento de prestadores. Es, en pocas palabras, el sistema operativo de una agencia.
La necesidad
El equipo de Hipervin tenía un producto robusto y bien pensado. El problema era que la web de lanzamiento no lograba comunicar esa profundidad de forma que el visitante pudiera ver su valor rápidamente. Con tantas funcionalidades, era fácil caer en una lista interminable de features que no le decía nada concreto a una agencia que estaba evaluando si adoptarlo.
La necesidad era una web que vendiera el producto: que convirtiera visitas en registros o demos, que hablara el lenguaje de los dueños de agencias y que mostrara el beneficio antes de mostrar la funcionalidad.
Nuestro proceso
Antes de tocar el diseño, hicimos un trabajo profundo de posicionamiento y mensajes. Entrevistamos al equipo fundador para entender qué problema resolvía Hipervin mejor que cualquier alternativa, cuáles eran los dolores más frecuentes de los clientes y qué era lo primero que decían cuando empezaban a usarlo.
Con eso, construimos una jerarquía de mensajes: el problema principal que Hipervin resuelve (gestionar una agencia desde múltiples herramientas es caótico y costoso), la solución (una sola plataforma que centraliza todo), y los beneficios concretos organizados por lo que más le importa a un dueño de agencia: tiempo, control y facturación.
La arquitectura de la web siguió ese orden: propuesta de valor arriba, beneficios por rol (dueño, project manager, creativo), features secundarias más abajo para el visitante que quiere el detalle técnico, y CTAs en puntos estratégicos del recorrido.
La solución
Desarrollamos una web de producto con estructura orientada a conversión. Cada sección tiene un propósito en el funnel: el hero captura la atención con el problema y la promesa, las secciones intermedias desarrollan los argumentos de compra, y los CTAs empujan hacia el registro o la demo. El lenguaje es directo, sin jerga de software, hablando como habla un dueño de agencia.
Integramos también una sección de integraciones para mostrar compatibilidad con herramientas que las agencias ya usan (Gmail, Slack, WhatsApp), reduciendo la fricción del "¿se puede conectar con lo que ya tengo?".
El resultado
Hipervin lanzó con una web que comunica el valor del producto desde la primera pantalla y convierte visitas en registros activos. El equipo ganó una herramienta de ventas que trabaja de forma autónoma: explica, convence y lleva al usuario al siguiente paso sin necesitar de una reunión previa para que el producto tenga sentido.